viernes, noviembre 17, 2006

Igualdad

En el viejo camposanto hay sepulcros fanfarrones criptas, nichos, panteones todo en marmol sacrosanto de harto lujo, pero en cuanto a desniveles sociales, en residencias sociales, en residencias finales como estas, no hay secretos y los pobres esqueletos parecen todos iguales.

Abismo

No puedo mirarte a los ojos y que no me duela. No puedo hacer como si no hubiera sucedido. No esta vez. No puedo. Y no porque halla dejado de quererte, pero estoy tan al borde del precipicio y con tan pocas fuerzas, tan falta de vida, que ya no puedo caminar… Si, como si me hubieran cortado el tendon de Aquiles en una pelicula de Tarantino…Y tanto si te quedas como si te vas, yo ya estoy mas muerta que viva. Soy incapaz de volver a la ternura, a las sonrisas, a sentir tus caricias sin que acaben convirtiendose en punzadas de desprecio. No, no me toques, por favor…Alejate, no puedo soportar que veas mi esperpento.

Dime

Dime hasta donde llega este amor intermitente. Este infierno de cal y arena que intento engullir sin que me engorde. Dime cuantas mas. Quiero saberlo todo. Si las quieres, si son guapas, gordas, delgadas... Si durara uno o mil dias. Dime si volveras algun dia en otras condiciones. Si dejaras de susurrarme que soy una privilegiada mientras acaricias otros cuerpos desnudos y pronuncias sus nombres en un cafe apartado frente a mi. Dime cuando dejaras de humillarme relatandome como te mezo en mis brazos y cuido sin que te lo merezcas.

Cuando dejaras de decirme que podrias portarte mejor, que podriamos caminar mas cerca, rozandonos. Dime si te pierdes en mis curvas como consuelo por la perdida de princesas desterradas. Si cada vez que besas mis labios humedos solo te saben a melancolia. Dime si sirve de algo que siga aqui, que adorne este amor inventado para que no duela. Dime, dime cuando te marcharas. Dimelo porque quiero oir tu voz en un morir o despertar que sea solo para mi. Una vez, tan solo una...

En blanco y negro


Los mendigos anonimos vienen del cine mudo, posan en blanco y negro.

En la mano extendida, en el platillo esteril, en la gorra tumbada, en el viejo estribillo, en el tango que narra de chanfle la miseria, esta toda la historia esa que no sabemos.

Los mendigos anonimos antes tenias nombres y memoria y subtitulos.

Ser otro


No hay ser humano que no quiera ser otro y meterse en ese otro como en una escafandra como en un aura tal vez o en una bruma en una seductora o en un asceta, en una aventurera o un boyante.

Solo yo no quisiera ser otra mejor dicho, yo quiesiera ser yo... pero un poco mejor .